Buscan incorporar a Bariloche en un corredor binacional de electromovilidad

Río Negro está dando los primeros pasos para diseñar políticas de acción en torno a la circulación de vehículos eléctricos e híbridos; uno de los temas cuyo desarrollo deberá ser afrontado por las redes eléctricas en un futuro no muy lejano.

El término electromovilidad se usa para describir el desarrollo y uso de vehículos eléctricos por las rutas y calles de las principales ciudades, más toda la infraestructura que debe montarse para soportar las recargas de las baterías de las unidades.

Si bien hay perspectivas optimistas, hoy nuestro país no cuenta con gran cantidad de unidades en su parque automotor, menos aún nuestra región.

Aún así, la cercanía con Chile a través del corredor turístico de la zona andina, abre una puerta a la posible llegada de vehículos eléctricos; ya que en el vecino país circulan por sus calles cerca de un millar de automóviles particulares de estas características.

Con el fin de estar preparados para responder a las exigencias a las redes de distribución eléctrica por parte de la electromovilidad ya se iniciaron conversaciones con la Cooperativa Eléctrica Bariloche (CEB), para analizar en conjunto la posibilidad de instalar cargadores eléctricos en esa zona.

Así lo hizo saber la secretaria de Energía, Andrea Confini, quien indicó que “es necesario ir adecuando las instalaciones, visualizando barreras e identificando cuáles son las oportunidades que tenemos; más en estos tiempos cuando debemos pensar en alternativas para un sector tan castigado por la pandemia como lo es el turismo”.

La próxima semana se realizará una reunión virtual con una de las empresas más representativas del sector y la distribuidora, donde se expondrán modelos para las estaciones de carga.

La directora de Evaluación de Proyectos y Regulación de la Secretaría de Energía Eléctrica, María del Carmen Rubio, indicó que el abordaje de la electromovilidad se desprende del análisis de la transición energética y los cambios en los consumos por parte de los usuarios finales del servicio eléctrico; algo que es abordado por parte del Gobierno provincial para estudiar la adecuación de sus redes físicas y marcos normativos, con el fin de no obstaculizar su desarrollo.

“Lo más importante en esta etapa es analizar el equipamiento que hay disponible en la Argentina, cuáles son las condiciones y los requerimientos que tienen, para ir viendo qué posibilidades técnicas tenemos de implementación”, apuntó.

La incorporación gradual de vehículos eléctricos obligará a la gestión de la infraestructura de carga a través del sistema de distribución de energía. Estrategias de carga inteligente ayudarían a manejar las cargas en la red, teniendo como referencia que una estación de carga rápida puede extraer tanta energía como la que necesitan hasta 50 hogares.

La funcionaria agregó que se trabaja en un plan de electromovilidad integral que será presentado en las próximas semanas en la Mesa de Eficiencia Energética. El mismo incluirá la propuesta de elaboración de un proyecto marco normativo y regulatorio para la movilidad sostenible, con objetivos ambientales, energéticos, más los que resulten como consecuencia del cambio tecnológico; además de posibles mecanismos de incentivo y financiamiento para una rápida transición a tecnologías de transporte no contaminantes.

Consultada sobre las razones detrás del tardío desarrollo de esta tecnología las resumió en dos motivos, por un lado los altos costos que hoy presentan los vehículos eléctricos, sumado a la falta de una adecuada promoción a través de políticas energéticas que faciliten su inserción en la flota vehicular argentina: “Creo que son las dos cosas que tenemos que trabajar en conjunto y analizarlo para plantear un esquema a futuro, que sea sustentable, y que permita a los usuarios poder elegir qué tipo de vehículo quiere utilizar y de qué manera”, concluyó.