Los trabajos se realizan de manera articulada entre los organismos. Aguas Rionegrinas aporta materiales y mano de obra, el DPA suma materiales para la ejecución y el Municipio facilita una retroexcavadora para realizar el zanjeo de la traza donde se instalará la nueva red.

La obra tendrá una segunda etapa con la instalación de dos nuevas cisternas, que permitirán duplicar la capacidad de reserva de agua potable de la localidad.
La intervención permite ampliar la cobertura del servicio a partir del trabajo coordinado entre organismos provinciales y municipales, aprovechando los recursos disponibles para dar respuesta a las necesidades de la comunidad.
